El uso de los vaporizadores herbales ha tenido un gran crecimiento en los últimos años, debido a que los consumidores de cannabis han ido desarrollado un pensamiento más consiente sobre el cuidado de su salud. Hoy en día buscan alternativas más saludables que les permitan consumir de una mejor manera sus flores.

No hay duda de que fumarse un porro es un ritual que muchos de nosotros disfrutamos, pero llega un momento en el que las sustancias tóxicas que componen el humo comienzan a pasarle factura a nuestro cuerpo, nos enfermamos de la garganta constantemente y mantenemos una tos crónica que va en aumento y que suele ser muy molesta con el paso del tiempo.

Generalmente, cuando fumamos y quemamos la hierba, estamos disfrutando únicamente de un 10% de los cannabinoides (efecto) y el otro 90% de los componentes del humo contienen monóxido de carbono, alquitrán, benceno y otras sustancias cancerígenas que irritan nuestros pulmones, debilitándolos y haciéndonos más propensos a enfermedades respiratorias.

Evitar este problema es posible consumiendo con un vaporizador que caliente el cannabis en la temperatura correcta, para que los cannabinoides y terpenos no sobrepasen su punto de ebullición.

Ajustar la temperatura en la cual quieres vaporizar tu flor te ayuda a controlar los efectos que quieres obtener de ella.


Pero… ¿Cuál es la temperatura ideal?

Esta es una pregunta que nos hacen muy a menudo y es un dato que todos debemos tener presente al vaporizar nuestras flores, para poder sacarles el mayor provecho.

Normalmente el rango de temperatura idónea para que el cannabis alcance su punto de ebullición y comience a producir vapor está entre 320°-428° Fahrenheit / 160°-220° Celsius. Sin embargo, debemos tener claro que arriba de este rango comienza a producirse la combustión (humo) y es lo que queremos evitar en este caso.

El rango de temperatura ideal lo podemos dividir en 3 niveles:

Como se menciona anteriormente, controlar la temperatura de tu vaporizador al consumir cannabis te permite disfrutar de cada una de las moléculas que componen el efecto de la planta.

 

El sabor y aroma de tu flor lo podrás degustar en temperaturas por debajo de los 400°F / 205°C.

¿Existe alguna diferencia en el efecto al vaporizar en cada nivel?…

 

¡Claro!, Al vaporizar en temperaturas por debajo de los 374°F / 190°C, obtendrás un efecto más cerebral que te eleva y estimula y de 375°F / 191°C en adelante sentirás un efecto más corporal que te relaja.

 

Lo que nosotros recomendamos es que experimentes con las diferentes temperaturas que están en este rango, para que encuentres la que más te gusta y la que más se adapta a tu consumo y objetivo en ese momento.

 

Otro consejo que no podemos olvidar es que consumas en temperaturas medias y bajas durante el día y temperaturas altas durante la noche. Esto con el fin de tener efectos cerebrales durante el día para estar más activo, y para descansar tener efectos corporales que te relajen más.

 

¡Ahora sí!, prueba los diferentes niveles de temperatura y descubre la diversidad de efectos que puede dar tu flor.